Cierto día el álamo sediento se puso a regañar con el eucaliptos y el pino y les dijo: ustedes se consumen toda el agua del bosque, ya no nos queda agua...que vamos hacer ahora... un pato que volaba sobre estos robustos y fuertes árboles escuchó a distancia como discutía y regañaba el señor álamo y les dijo: Señor álamo la solución es fácil lo que hay que hacer es buscar bajo la tierra las raíces de un Cactus, porque ellos beben muy poca agua y la que les queda la guardan en sus raíces. Y así fue como buscaron raíces, hasta encontrar al Señor Cactus, quien amablemente acepto vivir junto a ellos y así todos pudieron disfrutar felices del agua.
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