sábado, 23 de noviembre de 2013

TEXTOS LITERARIOS

              El cantar de los árboles.

           Cuando subo a la montaña para hablar con Dios, respirar aire puro y desconectarme del bullicio de la ciudad, sólo quiero concentrarme y escuchar en primer lugar como los árboles cantan felices, altos y libres, sin preocupación alguna. Sin saber que puede venir un leñador y derrumbarlos.
             Me gusta sentir el olor de sus hojas, ver sus troncos robustos y fuertes, me gustaría estar abrasada a ellos  y ahí permanecer libre sin preocupaciones, sin problemas, sin dificultades.
            Al llegar el anochecer me siento en los  verdes prados de la hermosa región cordillerana y ahí en intimidad con Dios, los árboles y yo, agradezco al Creador  el permitirme disfrutar de de un día más de vida junto a su  creación majestuosa y es aquí donde el viento sopla sobre mi rostro y puedo sentir su brisa fuerte, fría que hace cantar a los árboles una maravillosa melodía que sólo en las alturas de la montaña se puede escuchar.



Los árboles.

Ángeles robustos, fuertes de grandes alas en forma de ramas.
   Robles, alerces y álamos mis favoritos.
   Bellas creaciones de Dios.
   Olvidar el desear tener una casa en tus ramas quisiera hoy.
   Largas ramas posees para abrigar a  la fauna que vive en ti.
   Estrellas brillantes son tus hojas que te adornan.
   Sólo tú sabes dar aire limpio y puro a mis contaminados pulmones.






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